Parece que finalmente el portatil de los 100 dólares del MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets) se va a comenzar a fabricar en masa, algo que muchos pensaban que no ocurriría. La idea es producir unos 10 millones de portátiles para el proyecto OLPC (One Laptop Per Child, un portatil por niño) a lo largo del 2007. Por si hay alguien que no sabe de qué va el asunto, voy a aprovechar para comentar algo acerca del aparato en cuestión.
Lo primero que llama la atención es su precio de 100 dólares (aunque finalmente es posible que sea algo superior). Una de las razones de su bajo precio, es que sólo se venderá directamente a los gobiernos de los países en vías de desarrollo interesados en incorporarlos a su sistema educativo, debido a que adquirirán grandes cantidades de ellos. No parece razón suficiente para su bajo precio, por lo que la tecnología incorporada debe ser la responsable de que los costes de producción se encuentren lo suficientemente por debajo de los 100 dólares como para que merezca la pena llevar a cabo el proyecto. Así es. La tecnología que incorpora este portatil es muy simple y se adapta a las condiciones de vida de estos países al tiempo que ofrece funcionalidad suficiente para alcanzar el objetivo buscado:
- Procesador a 500 Mhz.
- Sistema operativo GNU/Linux.
- 128 MB de RAM.
- 4 puertos USB.
- No lleva disco duro, sino una memoria flash de 500 MB. Con ello se reduce mucho el tamaño y el peso del portatil y disminuye considerablemente su consumo de energía. No es mucha capacidad, pero es para lo que es.
- Conexión a Internet por acceso telefónico o WiFi.
- Pantalla basada en la tecnología e-Ink que disminuye enormemente el consumo de energía en comparación con las clásicas LCD y permite su correcta visión desde cualquier ángulo incluso bajo la luz solar directa debido a que no requiere retroiluminación.
Una de las ventajas que este hardware proporciona es, además de su bajo coste, una gran eficiencia energética, algo indispensable si pensamos en quienes van a ser sus destinatarios, y si encima no te hace falta un enchufe para recargarlo, ni te cuento. Y es que la batería puede recargarse con una manivela escamoteable e incluso gracias al viento.
En principio uno se puede lanzar a pensar si realmente puede ser útil algo así en países sumamente pobres, pero la duda desaparece cuando piensas en que va destinado principalmente a los “países en vías de desarrollo“, o sea, países que ya tienen una infraestructura educativa mínimamente aceptable y en donde la escolarización de los niños es un derecho, ya que los gobiernos cederán los portátiles de forma gratuita a las escuelas que lo soliciten. Un buen ejemplo es Brasil, uno de los primeros países en interesarse por el proyecto, y que pretende hacerse con un millón de ejemplares que los niños usarán en las escuelas. Está claro que estos chismes no van a dar de comer a nadie, ni van a curar a ningún niño enfermo, pero es una buena manera de invertir, con un coste bajo, en la educación de los niños, que ya sabemos que las buenas construcciones empiezan por unos buenos cimientos.
Más información: www.laptop.org
Y ahora, para terminar, una pregunta mala, retorcida y que no viene a cuento: si estos portátiles los distribuyeran en los colegios de España, ¿tendría que pagar el gobierno el correspondiente canon a la $GAE? ¿Os imaginais a Ramoncín quitándoles el almuerzo a los chavales en el recreo por “compensación por copia privada”? jejeje… uis, me he pasao…