Hoy he leído ésto, “Otra víctima de la SGAE“, que escribía mi amiga Mamá Novata en su blog (con enlace a aquí incluído, un saludo) y la verdad es que ya no te coge de susto. Este tipo de sucesos se han ido convirtiendo en algo muy habitual, tanto que ya hace mucho que te dejaron de sorprender, que no dejarte indiferente. Pero lo que más me fastidia, como comenta ella también, y no es la primera vez que digo, es que la gran mayoría de la gente no tiene ni idea de que “algo” ocurre con parte del dinero que se dejan en cds y dvds y que ese “algo” es tan sencillo como que está destinado a caer en los bolsillos de ciertas personas, ya de por sí bastante infladas de dinero, al dar por hecho que vas a usar tus discos vírgenes para copiar música y películas, aunque sólo quieras sacar unas copias de las fotos de tus últimas vacaciones. Encima te están llamando ladrón a la cara sólo por comprar unos cds, una forma muy sutil de insultarnos… y digo yo… ¿qué se le llama a quien se las ingenia con mentiras, manipulaciones y a escondidas, para obtener dinero que no le pertenece? ¿quién es aquí el ladrón? Si por lo menos ese dinero fuera destinado a una causa benéfica, como por ejemplo para practicarles una lobotomía a estos personajes a ver si así nos dejaban tranquilos, pues no me importaría. Es que no lo entiendo, hace años se hacía campaña a favor de destinar un pequeño porcentaje del PIB para el tercer mundo, y ahora… ¿ésto?… ¿tanto ha cambiado el mundo?
Y después encima, desde el gobierno (y resto de políticos, que no se libra ni uno solo de ellos) nos llaman piratas (¡por Dios, que alguien me lo explique!) a quienes hacemos una copia de un disco para esucharlo en el coche o para regalárselo a un amigo. ¿Es que realmente estamos sólos? ¿Tan importante es que la gente esté engañada sin saber la realidad y se haga todo lo posible por esconderla?
Al hilo de haber leído el artículo de mi amiga, se me ha ocurrido escribir todo ésto para contar otra cosa que viene al pelo. ¿Están viendo en el Ministerio de inCultura las orejas al lobo después de presentarse un millón de firmas en contra del canon? Porque hace unos días vino a mi casa un tío a hacerme una encuesta del Ministerio de Cultura acerca de la piratería. Yo, por supuesto, me ofrecí MUY gustosamente a responderla. Obviamente, no acabó de gustarme, pues pasaba muy de puntillas sobre el tema (como no podía ser de otra manera), era demasiado politicamente correcta, no me dejó plasmar claramente mi opinión sobre el asunto (aunque creo que se puede llegar a entender lo que pienso) y no aparecía en ninguna de las innumerables preguntas la palabra canon o cualquier otro sinónimo. Vamos, resumiendo:
¿Es mala la piratería?
¿Hay que hacer algo para frenar la piratería?
No te jode… así cualquiera… con esas preguntas el Ministerio queda de puta madre. ¿Y eso es una encuesta para saber tu opinión? ¿Y dónde aparece mi opinión? Eso no es lo malo, ya que es normal que no te pongan fácil darles mucha caña. Lo peor fue:
¿Qué es para ti la piratería?
¡¡¡Joder!!! ¿qué clase de pregunta es esa? Piratería es piratería, ¿qué pasa, que soy el único que tiene claro que la piratería va asociada inequivocamente al ánimo de lucro? ¿Cómo se les ocurre siquiera insinuar que soy un pirata por hacer copias de mis cds y dvds y por compartir lo que es mío con quien a mí me da la gana? porque las posibles respuestas iban encaminadas por ahí.
Señores del gobierno y demás amigos: ¡Déjenme en paz! Yo no soy un pirata.












