Regreso del paraíso

He vuelto de pasar una semana en el paraíso, y es que he cumplido uno de mis mayores sueños desde que era un crío. He estado una semana en el Valle del Motor, en Italia: Parma, Modena, Maranello, Bolonia,… El paraíso es estar durmiendo en la habitación del hotel y ser despertado por los rugidos de los V10 y V12 de los Lamborghini que los probadores de la fábrica situada a escasos cuatro kilómetros de allí, en Sant’Agata Bolognese, testeaban en la carretera que circundaba al hotel a modo de circuito de pruebas.

Aquí “cazamos” un Gallardo Superleggera, con algo de camuflaje. Pues así durante toda la semana, ¿es o no el paraíso?