Después de lo de la semana pasada sobre aquello de la fijación de los precios del canon, puede que haya alguien que estará contento y todo ya que han sido fijados a la baja, ¿no? Pues espero que no sea así. Al final seguimos en las mismas, con los políticos haciéndoles la pelota a los “artistas” y pasando olímpicamente del sentido común. ¿Que el PP votó en contra? Pues sí, mejor éso que nada, pero… ¿y qué? Total, en los últimos años ya han cambiado de opinión más veces que Michael Jackson de cara. Lo único a destacar de la oposición del PP es la actitud de la SGAE ante ello, que se permitió el lujo de amenazar a Rajoy (que se atenga a las consecuencias, palabras textuales) por no apoyar el canon. Lo de estos miserables empieza a rozar ya el absolutismo más exacerbado. Ni libertad de expresión, ni de opinión, ni nada… o estás conmigo, o estás contra mí y ya verás… ¿tanto poder tienen realmente? ¿estos tíos directamente están por encima de la ley y son intocables? Lo siento, pero me resisto a creerlo a pesar de que, por la impresión que dan, a su lado Al Capone y Cia parecen monjas de clausura. Aunque se piense en que sea necesaria una compensación económica para los autores, nada más que por el hecho de sugerir que el canon no es el mejor de los métodos aplicables, está visto que ya te la estás jugando frente a la SGAE, porque si son capaces de amenazar a Rajoy de esa manera, ¿hasta dónde son capaces de llegar por mantener la privilegiada posición política y económica que ostentan? Bueno, ¡qué narices!, ya lo estamos viendo.
Ellos mismos son quienes están poniendo trabas al desarrollo de la cultura en cuanto a su extensión entre los ciudadanos. Si ése fuera su objetivo, para alcanzarlo podrían popularizar los precios de acceso a la cultura en lugar de encarecerlos obstaculizando su difusión, porque a nadie en su sano juicio (aunque locos hay en todas partes) se le ocurre pagar 20 euros por el deprimente y vomitivo poupourri-mix del verano o 7 euros por entrar al cine para ver una infumable producción española (que desafortunadamente suponen el 95% de ellas). Resulta que entre compensaciones a autores, subvenciones para productos de malísima calidad (ésa es otra) y tal, ir al cine a pasar un buen rato se ha convertido en un artículo de lujo y, en lugar de tener un precio popular, o equiparar la calidad de las producciones a su precio, ocurre todo lo contrario. Un poco de jeta, ¿no?
Aquí nadie quiere dejar de ganar ni unos céntimos. Que la gente deja de ir al cine porque es caro, pues subimos el precio para seguir ganando lo mismo. Buena solución, ¿verdad? A mí me parece que vamos apañados si así es como se “defiende la cultura“, porque ésta acabará siendo algo aún más elitista si cabe. Ahí se ve que eso de la “defensa de la cultura” (insisto con la frasecita, que sea las trae) es una patraña, una tonta excusa que poner para seguir teniendo el control de la gallina de los huevos de oro, a pesar de que continúen insistiendo en que tal loable objetivo es su única finalidad. ¿O es que tiene algo que ver la “defensa de la cultura” con cobrar 15 euros más (hasta un 25-30% de su precio) al comprador de cada impresora que se venda? Para imprimir un libro protegido por derechos de autor necesitas un buen puñado de folios y un cartucho de tinta (o dos), o sea, unos 40 euros de gasto. Teniendo en cuenta que ese libro lo puedes comprar legalmente por muchísimo menos, no creo que haya mucha gente tan estúpida como para copiar libros protegidos, así que… ¿qué daño a la cultura pueden provocar unas impresoras de tinta domésticas? Lo que interesa es mantener el ritmo de crecimiento de los ingresos por consumo de cultura y si para ello no es suficiente con subir los precios, pues nos inventamos un canon absurdo y criminalizador todo sea que no podamos costearnos las rayas de coca. La cultura de masas (la que ellos defienden) no es cultura, es un puto negocio, y quien piense lo contrario, que vuelva de su apacible estancia en los mundos de Yupi, que le hacemos un hueco en el mundo real ahora mismo.
¿Y toda esa historia se la creen los políticos? Hay que ser ingenuo. Me gustaría que a todos ellos les hicieran un test de inteligencia para comprobar cuántos de ellos se acercan siquiera a la media, porque o son muy tontos y hacen con ellos lo que quieren o se quieren pasar de listos y sacar tajada. Yo creo que son las dos cosas, los hay muy tontos que se lo creen todo y no saben de lo que hablan y los hay que son listos y tienen puesta la mano en forma de cazo a cambio de venderse y contarnos cuentos chinos a los que pagamos. Ya sabeis, democracia, el gobierno del pueblo… en fin…









Domingo, 30 Diciembre, 2007. 1:47 a las 1:47
Te quedaste descansao, eh???? Jjajajajaa Putosssssspoliticosdemierdahijosdeputaaaaaa&$%&(/$&)U/)(”(U=)%”/Y=&%&=)%”=)ggggggrrrrrrrr
Domingo, 30 Diciembre, 2007. 2:23 a las 2:23
Ni yo mismo hubiera podido decirlo tan bien…